sábado, 14 de marzo de 2015


CORRECCIÓN ACTIVIDAD BLOQUE UNO

El libro que he escogido para realizar mi análisis es “El León Remolón” de la editorial Combel.
He elegido este libro porque le conocí a través de una compañera de la Escuela Infantil en la que trabajo.
Esta compañera le contaba a los niños/as de su aula este libro cantado, y la verdad es que les gustaba mucho y a mi también...
Investigando descubrí que Susa Herrera, cantante y el grupo musical infantil Mamacabra habían realizado una colaboración de la que surgiría “Todos los animales al cajón”, un libro y un cd en el cual se les había puesto música y letra a los cuentos de la colección “Cu-cú sorpresa” de la editorial Combel, a la que pertenece “EL León Remolón”.....

En este enlace se puede ver una actuación de Susa cantando “El León Remolón”:


Así que en clase lo cuento muy a menudo, a los niños/as les encanta y es una forma de captar su atención y de modificar la manera tradicional de leer libros en el aula...
Además, gran parte de los animales que aparecen en el libro coinciden con los símbolos de los niños/as del aula, la serpiente, el elefante, el hipopótamo, etc..., por lo que se sienten identificados con ellos y les ayuda a seguir la narración de forma más participativa.

FICHA BIBLIOGRÁFICA
Título: El León Remolón
Autor: Jack Tickle
Ilustrador: Jack Tickle
Editorial: Combel Editorial S.A
1ª Edición: Gran Bretaña 2004
Edad en la que me baso para realizar el análisis: 2-3 años

ANÁLISIS DEL FORMATO

-Manejabilidad: baso mi análisis en que este libro me parece apropiado para niños de 2-3 años, pero si tuviese en cuenta criterios de manejabilidad exclusivamente, debería indicar que la edad de los niños tendría que ser mayor, ya que al tratarse de un cuento relativamente grande y con ilustraciones en formato POP-UP (tridimensional), su manejo puede ser más complicado para los niños de 2-3 años. En cuanto a su manejabilidad diría que la edad recomendada es de 4-5 años.

Según la revista digital Ciencia y Didáctica, nº33, página 89, los libros de pop-up o interactivos están destinados a los niños no lectores, de tal modo que puedan disfrutar de la historia a través de las imágenes tridimensionales que la acompañan. En este enlace se puede leer el artículo completo que es muy interesante.


-Atractivo de la portada: la portada resulta muy atractiva e identificable para los niños de 2-3 años, un león, figura principal de la misma, ilustrando de este modo el título del libro, además la ilustración del león, en amarillo, está sobre un fondo verde lo cual hace que resalte más su figura y que resulte más llamativo a la vista.



Los niños de 2-3 años se encuentran en un periodo de experimentación y descubrimiento del entorno, se sienten atraídos por la naturaleza sintiendo un especial interés por los animales, elementos del medio natural con los que pueden interactuar, bien de forma directa o a través de sus representaciones mentales de la realidad, las cuales aparecen a la vez que el niño/a tiene la posibilidad de desarrollar esta función simbólica a través del lenguaje, (Piaget, 1931).
La lectura por parte del maestro/a de este libro resulta un recurso muy adecuado para potenciar esta etapa, favorecer el desarrollo del lenguaje de un modo atractivo y cercano a los intereses de los niños/as.


-Ilustraciones: cada doble página contiene una ilustración de un animal fácilmente reconocible por los niños/as, llamativa, con colores vistosos, visualmente muy atractiva. Muy adecuadas para los niños/as de estas edades.
Tal y como se indica en este artículo de Laura Bazarra “el niño de 2 a 5 años manifiesta una gran sensibilidad e interés por todo lo que le rodea. El niño es sumamente receptivo y observador. Desde temprana edad el niño establece contacto con la naturaleza y su manera de ir descubriendo el mundo es a través de su interacción con él”


A través de la observación de estas ilustraciones se produce un comienzo de interacción con el mundo natural y más concretamente animal, pudiendo de este modo reconocer formas, figuras, elementos, que posteriormente se podrán conocer de forma más directa.










-Tipografía: las ilustraciones ocupan casi la totalidad de las dobles páginas, siendo la letra un complemento de las mismas, está pensado, a mi parecer, fundamentalmente para ser contado por un adulto a los niños/as. Considero que la tipografía del libro es muy adecuada para los niños/as de 2-3 años siempre que el maestro/a actúe como mediador entre el libro y los niños/as, es decir, ya que este libro está pensado, según mi análisis, para niños/as no lectores, el maestro facilitará “aquellas actividades que el niño no puede llevar a cabo sin la ayuda del docente” (Vygostki, 1988). Tal y como señala el siguiente texto:


ANÁLISIS DEL CONTENIDO

-Tema: el tema principal del libro es lo que hacen y les gusta a los animales de la selva. Como dije anteriormente, la mayoría de los símbolos (iconos pertenecientes a cada niño con los que se identifican y con los que se señalan sus pertenencias: percha, casillero, etc) de la clase se corresponden con los animales protagonistas de esta libro por lo que las acciones de éstos pueden dar pie a que los niños/as se identifiquen con algunas de ellas.

Los niños/as de estas edades se encuentran en la etapa de su desarrollo emocional denominada egocéntrica, “los niños atribuyen a sus iguales y a objetos de su entorno sus propios pensamientos” , revista digital Enfoques Educativos nº13, 2008, página 37, Jaén


Por eso, el tema del libro resulta muy adecuado para acercar a los niños/as al mundo de los animales, sus acciones, sus gustos, etc, a través de las emociones, de sus intereses, de lo que conocen y les gusta, a partir del conocimiento de su momento evolutivo.

-Estructura: la estructura del libro se basa en pequeños poemas rimados, uno para cada animal y los introductorios al texto.
Son múltiples los autores que nos hablan de la adecuación de trabajar la poesía en las aulas, ya que gracias a ella los niños/as ejercitan su memoria, amplían el vocabulario y su capacidad perceptiva, siendo una forma lúdica de estimular la imaginación.

Una de las autoras que nos habla de las posibilidades pedagógicas de la poesía es Isabel Tejerina Lobo en este artículo en concreto nos orienta e informa sobre ellas: http://bib.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras/01305020811682846756802/p0000001.htm#I_0

Estas rimas infantiles están especialmente dirigidas a aquellos niños/as que no saben leer, siendo su finalidad básica lograr un juego de palabras atractivo para el niño/a, permitiendo además desarrollar una actitud positiva hacía la lectura, en este artículo nos los explican: http://servicio.bc.uc.edu.ve/educacion/revista/a2n19/2-19-9.pdf

-Protagonista: es el León Remolón, aunque en el libro tiene el mismo peso que el resto de los personajes de la historia, adquiere protagonismo al darle título al libro partiendo las acciones desarrolladas en el mismo de su personaje.

-Personajes: el resto de los animales que viven en la selva junto con el León Remolón. El libro nos les presenta utilizando un pequeño poema para indicar algunas de sus acciones, gustos, emociones, reacciones, etc...
Los niños/as a los que el libro va dirigido atendiendo a mi análisis, se encuentran, como he mencionado anteriormente y basándome en las teorías de Piaget en la etapa egocéntrica y como sigue diciendo Piaget, el animismo es una continuación de esta etapa egocéntrica, gracias al cual el niño/a “ tiene tendencia a considerar los cuerpos como vivos e intencionados” y tal y como se nos indica en el siguiente texto: http://ruc.udc.es/bitstream/2183/7887/1/LYT_2_1992_art_9.pdf, “el niño podrá dar vida a lo inanimado […] las cosas y los seres se transforman en personajes vivientes, pudiendo realizar las mismas acciones que las personas”

-Valores: en el libro podemos encontrar un valor implícito que es el valor de la diferencia, todos los animales son diferentes y todos conviven.
“Cada uno de nosotros es diferente […] la diferencia como elemento enriquecedor”, son algunas de las premisas que se nos indica en el siguiente texto, premisas que nos indican lo adecuado del libro que estamos analizando, para trabajar, desde el aula de 2-3 años, utilizando un recurso adecuado para los niños/as, la diferencia como algo tan natural como la vida misma, la diferencia en cuanto a multitud de criterios y situaciones, la diferencia como riqueza. http://www.concejoeducativo.org/alternat/igu_dife.htm

-Lenguaje: sencillo, claro, significativo, en definitiva el propio de las rimas infantiles. Utiliza, además el autor, onomatopeyas, imitación de sonidos familiares al niño, para dar mayor musicalidad y fuerza a cada uno de los personajes, dotándole así de personalidad propia. 


En este artículo se nos indica como trabajar desde la poesía, la literatura infantil, con el uso de rimas, onomatopeyas, adjetivos, etc, una mejor adquisición del lenguaje infantil desde el juego, la diversión, el entretenimiento, siendo, como nos especifica este artículo y como debemos conocer desde nuestra posición de futuros/as maestros/as, el juego una de las actividades, o mejor dicho, la actividad, primordial y básica en los niños/as desde su nacimiento.


CONCLUSIÓN

Como os he comentado en la presentación de esta entrada, ya utilizaba este libro en mi aula de 2-3 años, pero realmente no era consciente del potencial que podía tener.
Gracias a este análisis he aprendido a valorar cada uno de los detalles no solo de este libro sino de los futuros libros que incorpore a mi biblioteca de aula
La mayoría de mis criterios de selección de libros se basaban en lo atractivos que pudiesen resultar los recursos complementarios que pudiese utilizar con ellos, como en el caso de El León Remolón, la canción que acompaña a la narración del mismo.
Pero mis criterios deben ir mucho más allá.
Gracias a las indicaciones de Irune, he abierto mi mente, he estudiado el amplio abanico de posibilidades que me ofrece la literatura infantil y ahora debo, con calma, con tiempo, con disfrute, continuar trabajando y aprendiendo cuales son las opciones que se me ofrecen y se me plantean a la hora de narrar un libro, para sacar el máximo provecho del mismo.
Pero debo continuar conservando la emoción, por supuesto, debo continuar intentando transmitir a mis niños/as, los actuales y los futuros, la maravilla que supone comenzar una historia, jugar con ella, conocer a sus personajes, disfrutar con sus historias, acciones, aventuras.
Pero como profesional, debo estar mucho mejor preparada, debo conocer todos los aspectos funcionales, pedagógicos y literarios para que mi acción educativa sea lo más completa y adecuada posible.
Así que, teniendo en cuenta todo lo anterior y atendiendo a modo de conclusión, al cuadro que Irune nos ha proporcionado como material de la asignatura Literatura Infantil, Evolución de los intereses del niño en relación con la literatura de Francisco Cubells, en el cual se nos indica que la Etapa animista va desde los 2 a los 6 años y que en ella los intereses de los niños/as están relacionados con: historias rimadas y animales humanizados, libros de imágenes y libros pop-up, puedo decir que este libro resulta muy apropiado y recomendable para los niños/as de 2-3 años.
Para finalizar me gustaría citar a Sir Ken Robinson, mencionando las bases de sus trabajos, libros e investigaciones: la creatividad y la imaginación como eje de nuestra intervención educativa en las aulas.
Gracias a libros como El León Remolón y a la correcta utilización de los mismos por parte de los docentes, fomentaremos la imaginación y la creatividad en nuestros alumnos/as, las bases para que en el futuro sean adultos felices.


lunes, 9 de marzo de 2015

ACTIVIDAD BLOQUE 2
 


Adaptación del cuento “El hombre de la piel de oso” de los Hermanos Grimm para niños/as de 4-5 años.

Patadelata, el pirata enamorado de una sirena.

Erase una vez en un país muy lejano en que vivía un chico que no tenía familia, ni padres, ni hermanos, ni nada de nada..., cuando era un bebé le dejaron en una cesta de mimbre al lado de una fuente y le recogieron unos señores que le criaron como su hijo hasta que un día fallecieron y el chico se quedo solo.

Pero por si ese no era suficiente motivo de tristeza, el chico, al fallecer sus padres adoptivos, se quedó sin casa, sin dinero, sin nada para comer....

Pero si eso no era suficiente....., tenía, además, otro motivo por el que sentirse triste: el chico tenía una pierna de metal, una pierna que no era de carne y hueso, una pierna de lata y por eso todo el mundo le llamaba Patadelata.

Patadelata estaba desesperado, no tenía nada para comer y su tripa cada día rugía con más fuerza, parecía un león, aunque él nunca había visto u oído a ninguno porque nunca había salido de aquel país tan lejano....

Así que pensó que como tenía mucha hambre, como nunca había salido de aquel país tan lejano y como nunca había visto a un león, comenzaría a caminar, porque aunque tenía una pata de lata era muy buen caminante y se enfrentaría a todas las aventuras que encontrará en su camino.

Caminó tanto, anduvo tanto, comió tan poco, solo algunos frutos que encontraba en los árboles y algunas raíces, que comenzó a tener alucinaciones, o lo que él pensaba que eran alucinaciones.... porque cuando vio el mar, cuando vio una playa, pensó que estaba alucinando, que estaba soñando despierto pero no era así, había caminado tanto que había llegado al mar...

Pero más aún pensó que era un sueño, cuando vio, sentada en una roca al lado del mar, a una hermosa joven que tenía cabeza de damisela y cola de pez..., así que se acerco a la joven para comprobar si estaba soñando o no y se dio cuenta de que estaba despierto, pero bien despierto cuando la joven le habló y le dijo:

“Hola Patadelata, ¿Cómo estás?
Patadelata abrió su boca, pero nada salió de ella, porque ante la visión de esa joven, inmediatamente, se había enamorado....

“Hola, yo me llamo Emma, soy una sirena y te estaba esperando...”

“Me, me, me me estabas esperando?”

“Si, dijo Emma, te estaba esperando porque yo, además de ser sirena, también tengo poderes mágicos y sabía que llegarías hasta el mar, en busca de aventuras y algo de comer”

“Si, así es, dijo Patadelata, estoy hambriento, y además no tengo dinero, ni casa, ni familia, estoy muy solo y triste”

“Tal y como imaginaba, dijo Emma la Sirena, pues te propongo un trato”

“¿Cual trato?”, dijo Paradelata


“Te propongo que te hagas pirata, dentro de una hora vendrá a esta playa una barca, que podrá llevarte a El Intrépido, el barco pirata más grande de todos los océanos, en el que podrás ser un pirata, vivir como un pirata y conseguir los cofres del tesoro que encuentres en las islas desiertas de los siete mares”

“Tendrás que ser pirata durante siete años y cuando pasen esos siete años, yo me casaré contigo”

“¿Te casarás conmigo?” Patadelata que según pasaban los minutos, estaba cada vez más enamorado de Emma, la sirena, no daba crédito a lo que estaban escuchando sus oídos.

“Si, me casaré contigo, pero con una condición...”

“¿Qué condición?

“Pues que durante esos siete años no podrás hablar con nadie, no podrás decir ni una palabra...”

“¿Pero como voy a ser un pirata, sin decir ni una palabra...?

“Esa será la prueba de tu amor...”

Y así, sin más, la sirena desapareció, y dejó a Patadelata con la boca y los ojos más abiertos que jamás se habían visto en aquella playa.

Tal y como Emma le dijo, al cabo de un rato, llegó a la playa una barca, con dos piratas a bordo que le preguntaron si quería hacerse pirata y navegar en El Intrépido junto con los demás piratas.

Patadelata asintió y los piratas, viendo que tenía una pata de metal, pensaron que tampoco hablaba y le ayudaron a subir a su barca y se lo llevaron a El Intrépido.

Una vez allí, y como era mucho más joven que el resto de los piratas, le pusieron como tareas lavar la ropa, limpiar la cubierta del barco y llenar los vasos de ron de los demás piratas cuando éstos se los hubieran bebido.

A pesar de todas sus obligaciones Patadelata era feliz, porque tenía algo, lo más parecido a una familia que podía imaginar, pero en ocasiones, se lo pasaba tan bien que le costaba un gran esfuerzo no hablar, no reír, no decir ni una palabra...

Pero el recuerdo de Emma, la sirena, le daba fuerzas, los días se hacían tan largos, era tan difícil no hablar con los piratas...

Lo bueno es que, cada cierto tiempo, los piratas iban a alguna isla desierta y, no sin esfuerzo, descifraban un mapa del tesoro y conseguían un cofre, lleno de monedas de oro, de las cuales, Patadelata, tenía su parte.

Él iba guardando su parte en un pequeño baúl, con la esperanza de que pronto pasarán los siete años, pudiese encontrarse con Emma, comprar una casa y ser felices para siempre, una casa al lado del mar, porque Emma, no lo olvidemos, era una sirena.

Cuando habían pasado cuatro años, Patadelata continuaba feliz en el barco pero, cada vez le era más difícil no hablar, a pesar de que el resto de piratas ya se había acostumbrado a sus gestos, a que señalase y a que no hablase, a él le resultaba muy complicado no cantar “jou jou jou una botella de ron” junto con sus amigos las noches de luna llena.

Pero un día, cuando estaba limpiando la cubierta del barco, vio que, uno de los piratas, estaba muy cerca de la popa del barco y se dio cuenta de que, el mar estaba algo revuelto, y de que podría caerse, con el peligro que esto suponía, porque el mar estaba lleno de tiburones deseosos de incarle el diente a un sabroso pirata.

Y así fue, el barco comenzó a moverse, las olas eran cada vez más altas y Patadelata hubiese querido avisar a su amigo pirata para que se alejase de la popa del barco y buscase refugio en su camarote.

Hubiese querido decirle que tuviese más cuidado y hubiese querido decirle que él le ayudaría a ponerse a salvo, pero no podía decir nada, no podía, si hablaba nunca volvería a ver a Emma y la quería tanto...
Mientras Patadelata se debatía entre esas dudas, las olas se hicieron más grandes y su amigo cayó al mar y, Patadelata que no podía avisar a los demás piratas, se tiró al mar para ayudarle, a pesar de que sabía que había tiburones..., después de mucho nadar con su pata de lata que no le ayudaba mucho, consiguió sacar a su amigo el pirata que había caído del barco.

Los demás piratas acudieron en cuanto se dieron cuenta a ayudarles y le preguntaron a Patadelata porque no había dicho nada, porque no había gritado, porque no había avisado...

Patadelata lloró y lloró pero no contestó, y el resto de piratas que no sabían si Patadelata, no podía o no quería hablar, le expulsaron del barco en el que era tan feliz, por considerarlo un traidor.

Así que de nuevo Patadelata estaba solo, tenía el dinero de los cofres del tesoro pero no tenía amigos, ni tenía a donde ir, ni tenía a Emma...

Caminó y caminó por la playa y cuando estuvo muy cansado se paró y comenzó a construirse una casa con hojas y ramas de palmera, deseando que pasasen pronto los tres años que le quedaban para ver a Emma, la sirena...

Y así fue, pasaron los tres años, y Patadelata no habló con nadie, a pesar de que por allí, pasaban piratas, marineros y demás hombres y mujeres de mar.... pero un día...., vio que, a lo lejos... un grupo de tortugas avanzaba por la playa camino del mar... y pensó que a lo mejor, no sabían que en ese mar había tiburones y que a lo mejor no era el lugar más seguro para ellas.

Le hubiese gustado avisarlas pero no podía, lo hacía por Emma y el amor tan grande que le tenía pero.... no pudo evitarlo y cuando las tortugas casi tocaban la orilla del mar, Patadelata exclamó: ¡nooooo!, ¡tortugas!!, ¡¡no lo hagáis!!, ¡¡¡es peligroso!!!, siete años sin hablar, siete años sin pronunciar palabra,  su voz salió fuerte y rotunda, tanto, que las tortugas se pararon en el acto... y no se metieron en el mar, regresando a sus casas en la playa y a tomar el sol en sus rocas,

Cuando Patadelata aún no había tenido tiempo de asimilar lo que había pasado, allí,  sentada en una de las rocas cercana al mar, allí, sentada, estaba Emma la Sirena...


Patadelata, se acercó a ella, y le dijo: “Emma, pensaba que no volvería a verte, he estado siete años sin hablar, pero ahora, he tenido que hacerlo, unas tortugas se iban a meter al mar, que está lleno de tiburones, y tenía que evitarlo...”

Emma, que le miraba si decir nada, cogió sus manos y le dijo:

“Lo que has hecho ahora, es un acto de amor más grande que el que has podido hacer durante estos siete años sin hablar, has salvado a mis hermanas las tortugas, no has sido egoísta, no has pensado en ti, ni en tus sentimientos, has pensado solo en salvar a unos animales indefensos de un peligro que desconocían”

“Así que si quieres, seré tu esposa”

Y así, aunque el trato no se había cumplido, Emma la Sirena y Patadelata el Pirata, se casaron y vivieron felices en la casa junto al mar que pudieron comprar con las monedas de oro de los tesoros encontrados.....


Para realizar está adaptación he conservado y adaptado los siguientes elementos:
-El protagonista masculino: en este caso, nuestro protagonista vive una situación similar a la del protagonista del cuento original, las dificultades económicas y la soledad, añadiéndole, además, la dificultad de que le puede suponer su pierna de metal, pero a la vez este rasgo le da una personalidad única que además se refleja en su nombre: Patadelata
-El personaje mágico: en el cuento original es un demonio, en mi cuento adaptado es una sirena. Los motivos para este cambio son varios:
El demonio tiene una connotación religiosa que no quería incluir en mi adaptación.
El demonio puede producir miedo e inquietud, con mi adaptación busco motivación, alegría, ayuda, sensaciones difíciles de producir con el personaje de un demonio.
La sirena no produce miedo sino simpatía, he preferido incluir en mi adaptación un personaje que no asustase sino que ayudase y apoyase y a la vez ofreciese un reto basado en la recompensa futura del amor.
Además el personaje mágico coincide con la protagonista femenina.
-El periodo durante el cual el protagonista vive su evolución y supera sus pruebas: siete años.
-El reto: en el cuento original, el protagonista se enfrenta al reto de no lavarse, ni cortarse las uñas ni el pelo, ni estar durante más de una semana en el mismo lugar durante siete años, para ganar la apuesta al demonio, poder quedarse con el dinero que había conseguido con su traje y superar así la vida tan difícil que llevaba. En mi adaptación el protagonista debe superar el reto de no hablar para poder conseguir el amor de Emma la sirena y a la vez vivir con unos piratas en su barco para poder compartir con ellos el botín de los cofres del tesoro.
-La estructura del cuento: en el cuento original existe una introducción, un nudo y un desenlace, igual que en mi adaptación.
Para realizar mi adaptación me he inspirado en el libro de Bettelheim, B. (1977). El psicoanálisis de los cuentos de hadas. Barcelona: Grijalbo Mondadori. En él el autor nos dice:
“Las historias con hadas nos ofrecen soluciones, temporales o permanentes a dificultades apremiantes. Ofrecen a los niños/as dimensiones de su imaginación que por si solos no podrían alcanzar. Un cuento hadas simplifica cualquier situación”

Teniendo en cuenta que en mi adaptación el hada es “sustituida” por una sirena para dar al cuento el entorno marinero que buscaba.

En este mismo libro de Bettelheim, el autor, en el capítulo llamado “Fantasía, superación, huida y alivio”, indica que otro autor, Tolkien, afirma que los anteriores, fantasía, superación, huida y alivio, son los aspectos fundamentales de un cuento de hadas, siendo, para él, el más importante el alivio, el final feliz. Tolkien indica que este hecho es algo que debemos encontrar en un cuento de hadas completo.
En mi adaptación contamos al menos con este aspecto, el final feliz.
Y, buscando en la documentación complementaria del Bloque 2 encuentro la tabla “Evolución de los intereses del niño en relación con la literatura (Francisco Cubells)”:
Etapa animista 2-6 años: cuentos de hadas sencillos, tendencia a identificarse con el personaje y un desenlace feliz. Coincidiendo este aspecto con el que nos indica Tolkien referenciado por Bettelheim.