ACTIVIDAD BLOQUE TRES
LA HORA DEL CUENTO
La actividad se ha
desarrollado el día 11 de Abril de 2015 en el aula de 2º del Grado
de Educación Infantil Semipresencial en el CSEU La Salle.
Las compañeras y yo
misma teníamos que contar un cuento utilizando una de las técnicas
que se nos especifican en los apuntes relativos a la asignatura de
Literatura Infantil:
-Narración con libro
-Cuentacuentos
-Lectura
Para el desarrollo de la
actividad nos colocamos en grupos de tres personas, mi grupo estaba
compuesto por Rut Laserna, Sandra Romero y Gema de la Fuente (yo).
Irune nos distribuyó en
estos grupos de manera que en cada uno de ellos hubiese una forma de
narración diferente.
En nuestro grupo Rut
realizaba un cuentacuentos
de Blancanieves, para
lo que se había preparado un personaje, una especie de Hada mágica
venida de un lejano país y maquillada y vestida preparó el clima
para su narración de tal modo que resultó muy interesante,
atractivo y ameno, perfecto para los niños de un aula de educación
infantil de 3-4 años.
Utilizó para narrar el
cuento una entonación cálida pero variable dependiendo del
personaje en cuestión y de la situación que estaba describiendo,
cambiando los tonos de voz, el volumen, etc...
Fue muy expresiva, tanto
con su voz como con sus gestos, faciales y corporales y realizó
preguntas durante el cuento que resultaban muy apropiadas para captar
la atención del oyente.
El desarrollo de la
actividad por parte de Rut me pareció muy correcto, habiendo
realizado una labor previa muy destacable, preparando de una forma
muy concienzuda la narración.
Sandra, realizó la
técnica de lectura,
indicando que, tanto el cuento como la técnica empleada estaban
pensados para niños/as de 5-6 años. El cuento se titulaba “El
indio Arikara y los pájaros de fuego”. Utilizó,
a mi parecer, un ritmo y entonación adecuadas, teniendo en cuenta
que su lectura iba orientada para niños de 5-6 años, su lectura fue
“más seria”, en el sentido de que realizó una menor
dramatización de la misma, leyendo, tal y como se nos indica en los
apuntes de la asignatura, como leería para un adulto.
El
tema del cuento es muy mágico, los indios, los pájaros de fuego,
los paisajes..., por los que el oyente puede “sumergirse” dentro
del mismo, fomentando de este modo la imaginación de los niños/as.
Para ello Sandra, realizaba preguntas durante la narración para
recordar, por ejemplo, el color de las cuatro plumas, de tal modo que
facilitaba la comprensión del argumento, estimulando la memoria, el
lenguaje y la comunicación oral.
Me
pareció una lectura muy correcta, muy bien elegido el texto, la edad
de los niños/as a los que iría destinada y su ejecución.
El
libro que yo elegí fue “El topo que quería saber quién
se había hecho aquello en su cabeza”, empleando
la técnica de
narración
con libro para el
desarrollo de la actividad.
En
mi aula de 2-3 años, tenemos muchas aficiones, pero la mayor de
todas son los cuentos, tal y como se nos indica en los apuntes,
cuando planificamos la hora del cuento debemos tener en cuenta que la
capacidad de atención de los niños/as varía dependiendo de la
edad, la atención de los niños/as de 2-3 años es limitada ya que
se encuentran en un momento evolutivo en el que el movimiento prima
por encima de todas sus acciones.
Pero
en mi clase, esto no es del todo así, ya que me piden repetir los
cuentos una y otra vez y contarlos a todas horas. Disfrutan muchísimo
y a mi me encanta así que suelo hacerles caso.
Pero
“oficialmente” tengo un momento diario planificado para contar
cuentos, a pesar de que Irune nos ha enseñado que la Hora del cuento
debe tener un lugar en la programación con una temporalización
semanal, yo, en mi programación, tengo una Hora del cuento, diaria.
Tendré que revisarlo y ajustarlo más a las indicaciones de Irune.
Pero, de momento, os cuento lo que hacemos en mi aula.
Pues
como os digo, tenemos ese momento mágico del cuento, todos los días
en la Asamblea. Generalmente sigo la programación de aula en la que
especifico el libro concreto que voy a narrar, pero en ocasiones, y
siempre después de “una votación democrática” a mano alzada,
los niños/as deciden que ese libro no les apetece y los cambiamos
por otro de entre los que tengo en mi Caja de los cuentos.
Este
libro “El topo que quería saber quién se había hecho
aquello en su cabeza”, se ha
convertido en uno de nuestros favoritos, pero en esta versión. Es
una versión con ilustraciones pop-up y con acciones que se pueden
ejecutar siguiendo las indicaciones que nos hace el libro mediante flechas, que tal y como comento en mi
primera entrada del blog resulta ideal para captar la atención de
los niños/as prelectores.
Lo que más me gusta de este libro es la posibilidad de contarles una historia a los niños/as que inicialmente solo resulta divertida, es decir, a priori, puede parecer que "solo" estamos disfrutando de la literatura infantil. Siendo ésta una forma de placer emocional, como se nos indica en los apuntes de la asignatura.
Por supuesto que si vamos más allá, podemos aprender mucho: similitud entre objetos (iguales-diferentes), etc..., pero no es el fin del libro, su fin es la diversión, el entretenimiento, el disfrute y eso es lo que más me gusta y lo que más estoy aprendiendo gracias a esta asignatura.
Por
eso el ensayo para esta actividad lo realizo en mi aula y pensé que
en clase, en la universidad, iba a contar el libro de la misma manera
que lo hago en clase con niños/as de 2-3 años, de este modo podría
evaluar y modificar aquello que considerase necesario gracias a las
aportaciones de mis compañeras.
Antes
de comenzar la narración realizo (y en la actividad en la
universidad también lo hice), una breve introducción:
-Indico
el título del libro hablo un poco del protagonista, en este caso un
topo que es “un poco corto de vista” y que vive en su madriguera.
-Se
pueden realizar unas preguntas previas teniendo en cuenta la edad de
los niños/as: ¿Sabéis que es un topo?, ¿habéis visto alguno?,
¿sabéis que es una madriguera?....
-Antes
de comenzar el cuento utilizo algunas fórmulas, tal y como se nos
indica en los apuntes, la mayoría de ellas las he aprendido en mis
años de experiencia profesional, gracias a las compañeras, a
cursos, etc... Actualmente suelo cantar una canción que me ha
enseñado una compañera que dice así:
“Colorín
colorado, este cuento va a empezar
colorín
colorado, este cuento va a empezar
con
dragones y princesas y castillos encantados
colorín
colorado, ya verás te gustará...”
Aunque
también utilizo mucho otra fórmula, que tal y como nos indica Irune
en los apuntes sirve para proporcionar una atmósfera mágica antes
del comienzo del cuento. Suelo sujetar el libro de tal manera que no
se puede abrir y aunque los niños/as intenten ayudarme no podemos
abrirlo y les pregunto que si creen que con unas palabras mágicas
podremos abrirlo y entre todos/as las recitamos:
“Abracadabra,
que este cuento se abra
pus
pus pus pus pus pus pus pus pus...”
Y
de este modo el libro se abre....
A
continuación comienzo la narración con libro:
-Muestro
la portada...
-Y
narro el interior mostrando en cada página las ilustraciones
correspondientes, realizando las acciones que cada una de las páginas
me indica mediante las flechas. Suelo interrumpir la narración en
cada una de las páginas preguntando a qué animal nos hemos
encontrado en la misma y realizo también diferentes voces
dependiendo de los animales en cuestión. Gesticulo y realizo gestos
de enfado cuando hablo como el personaje del topo, de tal manera que
intento captar la atención de los oyentes, intentando atraparles en
la historia, siendo ésta muy divertida. En este vídeo os muestro el interior del libro:
Al
finalizar la narración, tanto en clase en la universidad con mis
compañeras, como en el aula con los niños/as de 2-3 años realizo
unas preguntas para evocar imágenes del mismo, de sus personajes y
de las situaciones que se han vivido en la historia:
-¿Qué
le ha pasado al topo?
-¿Cómo
es la caca de la liebre, de la vaca, del caballo...?
-¿Estaba
enfadado el topo? ¿A ver cómo nos enfadamos...?
-¿Dónde
se mete el topo cuándo ha encontrado al perro?
-¿Dónde
tiene la caca el topo?
O
aquellas que vayan surgiendo después de la narración teniendo en
cuenta aquellos aspectos que a los niños/as les haya podido llamar
más la atención, les haya podido sorprender, divertir, etc... Esta
interacción con los receptores de la narración facilita la
comprensión de la misma, la revive, favorece el desarrollo de la
memoria y del vocabulario.
Para
finalizar el cuento suelo decir:
“Colorín
colorado este cuento se ha acabado y colorín colorete por la
chimenea sale un cohete.....” y realizo un cohete con las manos y
la boca que les gusta mucho a los niños/as del aula.
El
desarrollo de la actividad en la universidad fue muy bueno, en
nuestro grupo pudimos ver un ejemplo de cada una de las técnicas a
desarrollar en la hora del cuento que se nos explican en los apuntes
y que Irune nos explicó y mostró en clase. De este modo pudimos
conocer de forma real las ventajas de cada una de ellas y la
adecuación de las mismas para la edad de los niños/as de educación
infantil de tal modo que cuando las pongamos en práctica en las
aulas contaremos con estas experiencias que nos ayudarán a
desarrollar un mejor criterio de selección tanto de técnicas como
de formas de desarrollarlas.
Me
gustó mucho compartir la experiencia con las compañeras y tener la
oportunidad de aprender de ellas, ojala hubiesemos tenido más tiempo
para poder conocer más libros y cuentos y formas de narrarlos.
Como
nota final, disfruté muchísimo con los libros narrados por Irune y
me los apunto para mi Biblioteca de aula, el de las 999
hermanas ranas..., va a ser uno de
mis favoritos...
Para la realización de esta entrada he consultado los apuntes de la asignatura Literatura Infantil, curso 2014-15 del CSEU La Salle, Grado de Educación Infantil.
