ARTÍCULO FINAL
REFLEXIONES DE LO APRENDIDO EN LA
ASIGNATURA LITERATURA INFANTIL
Antes de comenzar con las reflexiones sobre los diferentes bloques que hemos trabajado en la asignatura me gustaría comentar la forma de trabajo de la asignatura: el blog. A pesar de que en ocasiones he tenido que "pelearme" con la tecnología, a la hora de subir fotos o enlaces, ya que el blog "piensa" por si mismo y "decide" donde pone las imágenes, creo que es una forma muy acertada de trabajar.
De este modo tenemos disponible el trabajo de todos los compañeros/as, pudiendo aprender de sus entradas, reflexiones y argumentaciones. También tenemos muy actualizadas las correcciones de Irune, por lo que en un corto espacio de tiempo podemos saber si nuestro trabajo ha estado bien realizado, en qué nos hemos equivocado y que podemos mejorar.
Además considero que es una forma de trabajar ajustada a la sociedad actual, por lo que, además de servirnos en el presente, puede darnos una estrategia para trabajar con ella en el futuro, ya que nuestros futuros alumnos/as estarán totalmente inmersos en las nuevas tecnologías y llevarlas a las aulas es un acierto ya que acerca la escuela a los intereses y habilidades de los niños de hoy en día.
Y dicho esto...., la reflexión sobre los bloques....
Gracias al desarrollo
del bloque uno de nuestra asignatura he aprendido múltiples cosas,
todas ellas necesarias y útiles en el trabajo en el aula.
Además debo decir que,
como indica la presentación de mi blog, me ha servido para
adentrarme en mi gran pasión, la lectura, los libros, los
cuentos..., el mundo literario en general.
Realmente mi relación
con el mundo literario era “a nivel aficionado”, seleccionaba mis
libros y los de los niños/as de mi aula en función de mis
intereses, es decir, seleccionaba un libro que me resultaba
atractivo, cercano, y, si pensaba en los niños de mi aula intentaba
llevarles a la misma aquellos libros que consideraba apropiados para
ellos, basándome en su conocimiento previo, en lo que se que les
gusta o puede gustar...
También ha sido siempre
de gran ayuda las aportaciones de mis compañeras de Escuela,
escucharlas contar historias y utilizar determinados cuentos me ha
servido para hacer una especie de “baúl” en el que introducir
todas estas estrategias y recursos acumulados durante años de
profesión para desarrollar mi labor en las aulas de 0-3 años.
Pero ahora, después de
haber estudiado esta asignatura, me siento preparada en otro nivel,
un nivel superior, ahora soy más consciente de porque hago las cosas
o porque escojo un libro u otro para contarlo en mi aula, tengo una
base más teórica, más científica si cabe.
Además, al igual que he
hecho durante años con mis compañeras de escuela, al igual que he
aprendido de ellas, he aprendido mucho de mis compañeras de clase.
Gracias a sus análisis, he conocido libros que desconocía y he
conocido cualidades de libros que si utilizaba que me ayudarán a
utilizarlos de un modo más apropiado.
He aprendido también la
diferencia entre literatura y paraliteratura y a seleccionar los
libros según la edad del lector, no basándome solamente en
criterios de gusto, agrado e interés, sino basándome en los
momentos evolutivos de los niños atendiendo a las teorías de los
grandes psicólogos como Piaget por ejemplo.
En cuanto al Bloque dos
destaco, sobre todas las demás cosas que he aprendido, la importancia
de los cuentos orales. Reconozco que en mi trabajo en el aula siempre
tengo un apoyo visual, libro, títeres, sombras, etc, cuando narró
un cuento.
El hecho de que los
niños/as puedan, en la medida de sus posibilidades y momento
evolutivo, imaginarse la situación descrita en el cuento, era algo
que no solía trabajar en mi clase.
Tener la posibilidad de
adaptar un cuento a la edad de los niños de tu clase me parece algo
sumamente interesante que desconocía y que me ha encantado aprender.
Me ha costado mucho
comprender que los cuentos, la literatura deben ser una forma de
disfrute, no deben tener de forma tan explícita las enseñanzas que
el educador quiere mostrar a sus alumnos/as, por supuesto que la
literatura enseña, por supuesto que se aprende con ella, pero con la
experiencia, con las historias, con las vivencias de los
personajes..., he necesitado repetir la adaptación del cuento para
comprender lo que se nos pedía en la actividad, pero al final ha
merecido la pena, he conseguido aprender el significado de una
adaptación y a la vez me siento orgullosa de la imaginación que he
podido demostrar, porque siempre he pensado que soy una persona poco
imaginativa...
También he aprendido
muchos datos que no conocía de los cuentos de tradición popular,
como los de los hermanos Grimm, que como nos ha explicado Irune no
estaban escritos para niños/as específicamente, de ahí la
importancia de saber hacer una adaptación para un maestro/a de
educación Infantil, de este modo estos maravillosos relatos no se
pierden, sino que pasan a tener otra forma.
Valoro mucho más,
gracias al trabajo desarrollado en este bloque, la capacidad de los
cuentos de hadas, de los cuentos maravillosos para despertar en los
niños/as la ilusión, la imaginación, la capacidad de soñar
despiertos, pudiendo, desde su aula y a través de su maestro/a,
vivir en otros mundos, otras situaciones, otras aventuras..., que en
la vida cotidiana sería imposible, pero siempre a través de la
propia imaginación...
Espero poder desarrollar
mi labor educativa de una forma más completa, correcta y adecuada,
después del estudio de este bloque y del desarrollo de esta
actividad.
En cuanto al bloque III,
he disfrutado muchísimo con la actividad que desarrollamos en el
aula, ya que gracias a la misma he ampliado mi Biblioteca de Aula.
Gracias a los cuentos narrados por mis compañeras y por Irune en
clase, he conocido otros libros y otras historias para llevar a mi
aula.
Además he aprendido las
diferentes técnicas y recursos que se pueden llevar a cabo en la
Hora del Cuento, una de las más maravillosas de la programación de
las aulas de Educación Infantil. Un momento en el que podemos
dejarnos llevar, podemos disfrutar y podemos conocer otros
personajes, tanto animales como humanos, podemos reírnos con ellos,
sufrir con sus aventuras, alegrarnos con sus experiencias..., en
definitiva, la forma más maravillosa de trabajar las emociones con
los más pequeños/as, la forma de acercarles a esas emociones más
allá del día a día del aula.
Para ello, podemos
valernos del cuentacuentos, convirtiéndose el maestro/a en un
personaje mágico, creando un ambiente adecuado, sorprendente,
misterioso...
O podemos, con el
soporte visual de las ilustraciones de un libro, contar una historia,
introducirnos en la misma y dejar “volar” nuestra imaginación...
Y con los alumnos/as
“mayores” de la Educación Infantil, trabajar desde la lectura,
sin ningún soporte, siendo poco a poco capaces, de imaginarnos y
recrear en nuestra mente la historia que nuestro maestro/a nos está
contando.
Con el estudio y
realización de la entrada correspondiente al Bloque Cuatro, Creación
literaria con y para los niños de infantil, he descubierto la
cantidad de estrategias que existen para realizar tus propios textos.
Un recurso muy útil para un maestro de infantil, ya que además de
poder ofrecer a sus alumnos/as material literario original, podrá
desarrollar su imaginación y adaptar las historias que les cuente a
sus gustos. Es decir, si el maestro sabe que a sus niños/as les
encantan los animales, los coches, los aviones, etc, podrá realizar
textos en prosa o verso que se ajusten a sus intereses, con lo que
podrá sorprenderles.
Además y sobre todo,
disfruté muchísimo con los libros de creación propia que Irune nos
trajo a clase, aprendiendo múltiples recursos materiales como las
bayetas, para
la realización de los mismos. Jamás se me habría ocurrido y
resulta un material muy fácil de trabajar y realmente vistoso y
manejable.
Además me gustó muchísimo aprender a realizar adivinanzas, como
la creación en verso que realicé para la entrada de este bloque,
con las que pudiésemos comenzar a realizar nuestras primeras
averiguaciones, hipótesis, en definitiva comenzar a descubrir por
nosotros mismos pequeños problemas a partir de unas pistas.
Respecto al bloque cinco, mi reflexión sobre lo aprendido en el
mismo se parece mucho a la del bloque uno. Además de aprender, he
cambiado muchos de los conceptos que tenía anteriormente y sobre
todo los he ampliado.
Es decir, cuando he organizado los libros que debía tener en mi
biblioteca de aula no he seguido criterios con base en
investigaciones, criterios con bases pedagógicas y psicológicas, no
he seguido criterios que se ajustasen a la edad de los niños y a sus
intereses según su momento evolutivo como tal.
Quiero decir que si, claro que he tenido en cuenta la edad de los
niños/as y sus intereses y gustos, pero ha sido más bien en base a
criterios que yo misma he ido observando y deduciendo durante años
de profesión y mediante la práctica educativa.
Considero que en la actualidad estoy mucho más preparada para
abordar la constitución, diseño y planificación de una biblioteca
de aula que cumpla con los requisitos necesarios para resultar óptima
para los niños/as de educación infantil.
Pero en cuento al trabajo desarrollado en este bloque si que he
echado de menos la clase teórica física de Irune, es decir, que
hubiésemos podido contar con una sesión completa para que la
profesora nos explicase estos criterios, las bases, la fundamentación
teórica, etc.
Es cierto que con los apuntes disponibles en Luvit la información
queda bastante clara, pero para mi, por mis características
personales, me resulta necesario la explicación en el aula.
Este es un punto que me parece muy necesario abordar en este
artículo final: la calidad de las clases de Irune, nuestra
profesora: me han parecido extraordinarias y a la vez me resulta muy
triste no haber podido acudir de forma presencial, todos los días a
la facultad a poder disfrutar de su asignatura.
La forma de estudio semipresencial es una modalidad muy adecuada
para las personas que estamos trabajando, sobre todo para aquellas
que, como casi todo el mundo, trabajamos por necesidad económica,
pero además por vocación y amor a nuestra profesión. El hecho de
plantearnos volver a estudiar o retomar nuestros estudios en un
momento de nuestra vida en el que tenemos una familia o la estamos
construyendo y además estamos trabajando, resulta una decisión
dura, ya que no solo está en juego nuestra vida sino la de nuestra
familia.
Pero, gracias a ellos, en mi caso al menos y estoy casi segura que
en el de todas mis compañeras, nos embarcamos en esta maravillosa
aventura, que nos hace sufrir y disfrutar a partes iguales. En esta
aventura que nos ayuda a mejorar como profesionales, a formarnos en
nuevos saberes y experiencias y a conocer nuevas formas de trabajar,
totalmente desconocidas para mi por novedosas, ya que hace bastantes
años que yo dejé de estudiar.
Me siento sumamente orgullosa de mi esfuerzo, de lo que estoy
consiguiendo y de haber tenido la oportunidad de encontrarme con
compañeros/as tan maravillosos que me ayudan a seguir adelante y que
me enseñan su propio “cajón” de recursos, los cuales, con su
permiso, puedo incorporar al mio propio.
Pero a la vez, y como he comentado anteriormente, me siento un poco
triste al no poder acudir todos los días a clase, al no poder
disfrutar de lo que sería una de nuestras sesiones cada uno de los
días de la semana. Os imagináis, y esta pregunta se la dirijo a mis
compañeros/as de semipresencial, ¿lo que debe ser tener clase con
Irune todos los días de la semana? ¿la cantidad de recursos, ideas,
experiencias, etc, que podríamos aprender?...
Pero me quedaré con la parte positiva, al finalizar la asignatura
de Literatura infantil, puedo afirmar que he conocido con más
profundidad este maravilloso mundo, que estoy más preparada para
seleccionar, narrar y elaborar libros y cuentos tanto clásicos como
contemporáneos, pero que, a la vez, debo continuar estudiando,
formándome, leyendo y actualizándome, para intentar ofrecer a los
niños/as presentes y futuros con los que tenga el privilegio de
compartir las aulas lo mejor de mi misma.




















