lunes, 9 de marzo de 2015

ACTIVIDAD BLOQUE 2
 


Adaptación del cuento “El hombre de la piel de oso” de los Hermanos Grimm para niños/as de 4-5 años.

Patadelata, el pirata enamorado de una sirena.

Erase una vez en un país muy lejano en que vivía un chico que no tenía familia, ni padres, ni hermanos, ni nada de nada..., cuando era un bebé le dejaron en una cesta de mimbre al lado de una fuente y le recogieron unos señores que le criaron como su hijo hasta que un día fallecieron y el chico se quedo solo.

Pero por si ese no era suficiente motivo de tristeza, el chico, al fallecer sus padres adoptivos, se quedó sin casa, sin dinero, sin nada para comer....

Pero si eso no era suficiente....., tenía, además, otro motivo por el que sentirse triste: el chico tenía una pierna de metal, una pierna que no era de carne y hueso, una pierna de lata y por eso todo el mundo le llamaba Patadelata.

Patadelata estaba desesperado, no tenía nada para comer y su tripa cada día rugía con más fuerza, parecía un león, aunque él nunca había visto u oído a ninguno porque nunca había salido de aquel país tan lejano....

Así que pensó que como tenía mucha hambre, como nunca había salido de aquel país tan lejano y como nunca había visto a un león, comenzaría a caminar, porque aunque tenía una pata de lata era muy buen caminante y se enfrentaría a todas las aventuras que encontrará en su camino.

Caminó tanto, anduvo tanto, comió tan poco, solo algunos frutos que encontraba en los árboles y algunas raíces, que comenzó a tener alucinaciones, o lo que él pensaba que eran alucinaciones.... porque cuando vio el mar, cuando vio una playa, pensó que estaba alucinando, que estaba soñando despierto pero no era así, había caminado tanto que había llegado al mar...

Pero más aún pensó que era un sueño, cuando vio, sentada en una roca al lado del mar, a una hermosa joven que tenía cabeza de damisela y cola de pez..., así que se acerco a la joven para comprobar si estaba soñando o no y se dio cuenta de que estaba despierto, pero bien despierto cuando la joven le habló y le dijo:

“Hola Patadelata, ¿Cómo estás?
Patadelata abrió su boca, pero nada salió de ella, porque ante la visión de esa joven, inmediatamente, se había enamorado....

“Hola, yo me llamo Emma, soy una sirena y te estaba esperando...”

“Me, me, me me estabas esperando?”

“Si, dijo Emma, te estaba esperando porque yo, además de ser sirena, también tengo poderes mágicos y sabía que llegarías hasta el mar, en busca de aventuras y algo de comer”

“Si, así es, dijo Patadelata, estoy hambriento, y además no tengo dinero, ni casa, ni familia, estoy muy solo y triste”

“Tal y como imaginaba, dijo Emma la Sirena, pues te propongo un trato”

“¿Cual trato?”, dijo Paradelata


“Te propongo que te hagas pirata, dentro de una hora vendrá a esta playa una barca, que podrá llevarte a El Intrépido, el barco pirata más grande de todos los océanos, en el que podrás ser un pirata, vivir como un pirata y conseguir los cofres del tesoro que encuentres en las islas desiertas de los siete mares”

“Tendrás que ser pirata durante siete años y cuando pasen esos siete años, yo me casaré contigo”

“¿Te casarás conmigo?” Patadelata que según pasaban los minutos, estaba cada vez más enamorado de Emma, la sirena, no daba crédito a lo que estaban escuchando sus oídos.

“Si, me casaré contigo, pero con una condición...”

“¿Qué condición?

“Pues que durante esos siete años no podrás hablar con nadie, no podrás decir ni una palabra...”

“¿Pero como voy a ser un pirata, sin decir ni una palabra...?

“Esa será la prueba de tu amor...”

Y así, sin más, la sirena desapareció, y dejó a Patadelata con la boca y los ojos más abiertos que jamás se habían visto en aquella playa.

Tal y como Emma le dijo, al cabo de un rato, llegó a la playa una barca, con dos piratas a bordo que le preguntaron si quería hacerse pirata y navegar en El Intrépido junto con los demás piratas.

Patadelata asintió y los piratas, viendo que tenía una pata de metal, pensaron que tampoco hablaba y le ayudaron a subir a su barca y se lo llevaron a El Intrépido.

Una vez allí, y como era mucho más joven que el resto de los piratas, le pusieron como tareas lavar la ropa, limpiar la cubierta del barco y llenar los vasos de ron de los demás piratas cuando éstos se los hubieran bebido.

A pesar de todas sus obligaciones Patadelata era feliz, porque tenía algo, lo más parecido a una familia que podía imaginar, pero en ocasiones, se lo pasaba tan bien que le costaba un gran esfuerzo no hablar, no reír, no decir ni una palabra...

Pero el recuerdo de Emma, la sirena, le daba fuerzas, los días se hacían tan largos, era tan difícil no hablar con los piratas...

Lo bueno es que, cada cierto tiempo, los piratas iban a alguna isla desierta y, no sin esfuerzo, descifraban un mapa del tesoro y conseguían un cofre, lleno de monedas de oro, de las cuales, Patadelata, tenía su parte.

Él iba guardando su parte en un pequeño baúl, con la esperanza de que pronto pasarán los siete años, pudiese encontrarse con Emma, comprar una casa y ser felices para siempre, una casa al lado del mar, porque Emma, no lo olvidemos, era una sirena.

Cuando habían pasado cuatro años, Patadelata continuaba feliz en el barco pero, cada vez le era más difícil no hablar, a pesar de que el resto de piratas ya se había acostumbrado a sus gestos, a que señalase y a que no hablase, a él le resultaba muy complicado no cantar “jou jou jou una botella de ron” junto con sus amigos las noches de luna llena.

Pero un día, cuando estaba limpiando la cubierta del barco, vio que, uno de los piratas, estaba muy cerca de la popa del barco y se dio cuenta de que, el mar estaba algo revuelto, y de que podría caerse, con el peligro que esto suponía, porque el mar estaba lleno de tiburones deseosos de incarle el diente a un sabroso pirata.

Y así fue, el barco comenzó a moverse, las olas eran cada vez más altas y Patadelata hubiese querido avisar a su amigo pirata para que se alejase de la popa del barco y buscase refugio en su camarote.

Hubiese querido decirle que tuviese más cuidado y hubiese querido decirle que él le ayudaría a ponerse a salvo, pero no podía decir nada, no podía, si hablaba nunca volvería a ver a Emma y la quería tanto...
Mientras Patadelata se debatía entre esas dudas, las olas se hicieron más grandes y su amigo cayó al mar y, Patadelata que no podía avisar a los demás piratas, se tiró al mar para ayudarle, a pesar de que sabía que había tiburones..., después de mucho nadar con su pata de lata que no le ayudaba mucho, consiguió sacar a su amigo el pirata que había caído del barco.

Los demás piratas acudieron en cuanto se dieron cuenta a ayudarles y le preguntaron a Patadelata porque no había dicho nada, porque no había gritado, porque no había avisado...

Patadelata lloró y lloró pero no contestó, y el resto de piratas que no sabían si Patadelata, no podía o no quería hablar, le expulsaron del barco en el que era tan feliz, por considerarlo un traidor.

Así que de nuevo Patadelata estaba solo, tenía el dinero de los cofres del tesoro pero no tenía amigos, ni tenía a donde ir, ni tenía a Emma...

Caminó y caminó por la playa y cuando estuvo muy cansado se paró y comenzó a construirse una casa con hojas y ramas de palmera, deseando que pasasen pronto los tres años que le quedaban para ver a Emma, la sirena...

Y así fue, pasaron los tres años, y Patadelata no habló con nadie, a pesar de que por allí, pasaban piratas, marineros y demás hombres y mujeres de mar.... pero un día...., vio que, a lo lejos... un grupo de tortugas avanzaba por la playa camino del mar... y pensó que a lo mejor, no sabían que en ese mar había tiburones y que a lo mejor no era el lugar más seguro para ellas.

Le hubiese gustado avisarlas pero no podía, lo hacía por Emma y el amor tan grande que le tenía pero.... no pudo evitarlo y cuando las tortugas casi tocaban la orilla del mar, Patadelata exclamó: ¡nooooo!, ¡tortugas!!, ¡¡no lo hagáis!!, ¡¡¡es peligroso!!!, siete años sin hablar, siete años sin pronunciar palabra,  su voz salió fuerte y rotunda, tanto, que las tortugas se pararon en el acto... y no se metieron en el mar, regresando a sus casas en la playa y a tomar el sol en sus rocas,

Cuando Patadelata aún no había tenido tiempo de asimilar lo que había pasado, allí,  sentada en una de las rocas cercana al mar, allí, sentada, estaba Emma la Sirena...


Patadelata, se acercó a ella, y le dijo: “Emma, pensaba que no volvería a verte, he estado siete años sin hablar, pero ahora, he tenido que hacerlo, unas tortugas se iban a meter al mar, que está lleno de tiburones, y tenía que evitarlo...”

Emma, que le miraba si decir nada, cogió sus manos y le dijo:

“Lo que has hecho ahora, es un acto de amor más grande que el que has podido hacer durante estos siete años sin hablar, has salvado a mis hermanas las tortugas, no has sido egoísta, no has pensado en ti, ni en tus sentimientos, has pensado solo en salvar a unos animales indefensos de un peligro que desconocían”

“Así que si quieres, seré tu esposa”

Y así, aunque el trato no se había cumplido, Emma la Sirena y Patadelata el Pirata, se casaron y vivieron felices en la casa junto al mar que pudieron comprar con las monedas de oro de los tesoros encontrados.....


Para realizar está adaptación he conservado y adaptado los siguientes elementos:
-El protagonista masculino: en este caso, nuestro protagonista vive una situación similar a la del protagonista del cuento original, las dificultades económicas y la soledad, añadiéndole, además, la dificultad de que le puede suponer su pierna de metal, pero a la vez este rasgo le da una personalidad única que además se refleja en su nombre: Patadelata
-El personaje mágico: en el cuento original es un demonio, en mi cuento adaptado es una sirena. Los motivos para este cambio son varios:
El demonio tiene una connotación religiosa que no quería incluir en mi adaptación.
El demonio puede producir miedo e inquietud, con mi adaptación busco motivación, alegría, ayuda, sensaciones difíciles de producir con el personaje de un demonio.
La sirena no produce miedo sino simpatía, he preferido incluir en mi adaptación un personaje que no asustase sino que ayudase y apoyase y a la vez ofreciese un reto basado en la recompensa futura del amor.
Además el personaje mágico coincide con la protagonista femenina.
-El periodo durante el cual el protagonista vive su evolución y supera sus pruebas: siete años.
-El reto: en el cuento original, el protagonista se enfrenta al reto de no lavarse, ni cortarse las uñas ni el pelo, ni estar durante más de una semana en el mismo lugar durante siete años, para ganar la apuesta al demonio, poder quedarse con el dinero que había conseguido con su traje y superar así la vida tan difícil que llevaba. En mi adaptación el protagonista debe superar el reto de no hablar para poder conseguir el amor de Emma la sirena y a la vez vivir con unos piratas en su barco para poder compartir con ellos el botín de los cofres del tesoro.
-La estructura del cuento: en el cuento original existe una introducción, un nudo y un desenlace, igual que en mi adaptación.
Para realizar mi adaptación me he inspirado en el libro de Bettelheim, B. (1977). El psicoanálisis de los cuentos de hadas. Barcelona: Grijalbo Mondadori. En él el autor nos dice:
“Las historias con hadas nos ofrecen soluciones, temporales o permanentes a dificultades apremiantes. Ofrecen a los niños/as dimensiones de su imaginación que por si solos no podrían alcanzar. Un cuento hadas simplifica cualquier situación”

Teniendo en cuenta que en mi adaptación el hada es “sustituida” por una sirena para dar al cuento el entorno marinero que buscaba.

En este mismo libro de Bettelheim, el autor, en el capítulo llamado “Fantasía, superación, huida y alivio”, indica que otro autor, Tolkien, afirma que los anteriores, fantasía, superación, huida y alivio, son los aspectos fundamentales de un cuento de hadas, siendo, para él, el más importante el alivio, el final feliz. Tolkien indica que este hecho es algo que debemos encontrar en un cuento de hadas completo.
En mi adaptación contamos al menos con este aspecto, el final feliz.
Y, buscando en la documentación complementaria del Bloque 2 encuentro la tabla “Evolución de los intereses del niño en relación con la literatura (Francisco Cubells)”:
Etapa animista 2-6 años: cuentos de hadas sencillos, tendencia a identificarse con el personaje y un desenlace feliz. Coincidiendo este aspecto con el que nos indica Tolkien referenciado por Bettelheim.


13 comentarios:

  1. Hola Gema,

    lo primero que quería decirte es que el cuento es muy entretenido, divertido y puede ser un instrumento muy útil para ser utilizado en clase y ayudar a pasar de la fase "pañal" a la fase “orinal". ¡De hecho, pienso que lo utilizaré en clase!
    Por otro lado, sinceramente, creo que te has desviado de la tarea que debíamos realizar, ya que tu cuento no refleja una verdadera adaptación del cuento original cuyo objetivo fundamental es deleitar a los niños, despertar su imaginación y emociones, hacer que su mente viaje libremente a través de la magia, sin tener algún objetivo concreto, elemento que se ve claramente reflejado en tu cuento.

    Los niños no se deben identificar con el protagonista del cuento (en el tuyo muchos se identificarían), al revés, tienen que mirar al protagonista con admiración y con el deseo de ser como él de "mayores", por ello suele ser un/a joven con características de héroe.
    En los cuentos folclóricos suele haber unos "motivos" o elementos que persisten a lo largo del tiempo y que reflejan en parte los deseos, miedos, ilusiones de los seres humanos, por ejemplo: el viaje, la fuga, los deseos de encontrar el amor o ser ricos, el malvado, la presencia de objetos mágicos, de animales que hablan, las hadas... sí que es cierto que has mantenido la idea del hada que ayuda al protagonista pero, desde mi punto de vista, faltan muchos de estos elementos característicos. Además que tu cuento es claramente actual, cuando los cuentos folclóricos deberían ser a-temporales, no hay un tiempo definido de referencia (aunque la tendencia general es que sean ambientados en el pasado, pero no tienen por qué), son historias fantásticas para siempre.

    Espero, de verdad haberte ayudado un poco, dándote mi modesta opinión.
    Un abrazo, Elisa

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    1. Como leí la versión anterior, entiendo perfectamente tu comentario, Elisa. Es excelente y demuestra que has entendido perfectamente el sentido de este bloque.

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  2. Hola Gema,

    Yo he leído tu cuento y he disfrutado con él, en sí mismo. La historia que cuentas es amena y creo que está bien enfocada para niños de 4-5 años.

    Pero me parece que la historia, las imágenes y el lenguaje que utilizas son más de un cuento moderno que de un cuento folclórico, o quizás sea un cuento maravilloso pero moderno. No me ha remitido al mundo de los cuentos folclóricos de la tradición popular como Piel de Oso.

    Y también me da la sensación de que tu historia está demasiado alejada de la historia original como para poderse considerar una adaptación. Más bien me ha parecido una versión libre con algunos elementos del cuento original. A ver qué te dice Irune.

    Pero el cuento me ha gustado en sí. Un saludo!.

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    1. Te digo lo mismo que a Elisa. La versión anterior de Gema era una versión libre con intención paraliteraria.

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  3. Hola Gema!
    Me ha gustado mucho la adaptación que has hecho del cuento "Piel de oso", como le has dado un giro a los personajes y has buscado unos que enganchan mucho a los niños como es el caso del pirata. También has cambiado el diablo por un personaje no tan maligno para los niños, en este caso has utilizado a la sirena.
    Me ha sorprendido cómo has cambiado la forma en la que pasan esos 7 años el protagonista principal, lo cual hace que los niños vean a un pirata que ayuda a los demás y no a un personaje que lucha por el oro.

    Pero por otro lado, me falta el tercer personaje que hay en el cuento original, que en este caso sería una pirata de la que se enamorara el pirata. Ya que así si que mantendrías los tres principales personajes del cuento principal.

    Por lo demás me ha gustado mucho, porque es un cuento moderno, que en este caso creo que no pasa nada porque así los niños lo ven más cercano a ellos.

    Aunque siempre queda que Irune de su valoración y quizás para ella el cuento esté muy bien adaptado.

    Saludos, Rut

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    1. Mmmmm.... como cuento de autora (Gema) inspirado en una historia folclórica, era bueno, pero no era una adaptación ni respetaba los elementos fundamentales del folclore.

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  4. La adaptación final, aunque es un poco libre, respeta todos los motivos y aspectos del folclore. Un gran trabajo, enhorabuena.

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  5. Muchísimas gracias Irune!!!! que alegría!!! En contestación a mis compañeras, aclaro como fue la situación: escribí en inicio un cuento, que aunque a Irune le pareció bien, me indicó, de forma muy acertada, que había escrito un cuento paraliterario y no es lo que se nos pedía en esta actividad.
    He vuelto a escribir el cuento intentando darle a la adaptación la esencia de los cuentos tradicionales y parece ser que lo he conseguido!
    Muchas gracias a todas por vuestras aportaciones, estoy aprendiendo mucho pero ciertamente me ha costado cogerle "el punto" a la actividad.
    Un saludo a todas!
    Gema

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  6. Gema, ¡Me encanta esta nueva adaptación!

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  7. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  8. Me ha resultado después de la lectura una maravillosa y entretenida historia.La adaptación final que has realizado me ha encantado; en mi opinión estoy de acuerdo contigo que la actividad de la adaptación del cuento cuesta cogerle el "punto" pero al final lo has conseguido y me ha gustado mucho; sobre todo los personajes que me han parecido súper originales para narrar un cuento y más despertando emociones,destacando la ambientación que has conseguido y creado con tu historia basándote en los cuentos folclóricos.
    Me ha gustado mucho y me parece genial!!!

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  9. Hola Gema, lo primero decirte que me ha encantado tu cuento, los cuentos de piratas y sirenas siempre han sido mis favoritos de pequeña, y creo que es un tema que engatusa mucho a los niños y del que disfrutan! Por un lado, me gusta que hayas cambiado al demonio por un personaje "positivo" que no da miedo y que también le propone un reto al protagonista masculino, sin ser tan grotesco como en el cuento original, pero por el otro pienso que en parte puede perder su esencia, o lo que se pretendía con esta actividad, pero simplemente por eso. Porque por lo demás me encanta y me ha enganchado la historia y he visto perfectamente en mi cabeza todo lo que contabas en tu cuento.
    Y por otro lado comentar, que creo que cuando hablan de cuentos de hadas no se refieren literalmente a ese personaje, si no a la temática, que creo que ahí se incluyen pues todos los cuentos "mágicos" de piratas, princesas, sirenas,...

    Repetirte que me ha parecido un cuento genial, y que con tu permiso me gustaría utilizarlo para un teatro en mi escuela :) porque lo he visto clarisimo!!
    Enhorabuena compi!

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