Adaptación del cuento
“El hombre de la piel de oso” de los Hermanos Grimm para niños/as de 4-5 años.
Patadelata, el pirata
enamorado de una sirena.
Erase una vez en un país
muy lejano en que vivía un chico que no tenía familia, ni padres,
ni hermanos, ni nada de nada..., cuando era un bebé le dejaron en
una cesta de mimbre al lado de una fuente y le recogieron unos
señores que le criaron como su hijo hasta que un día fallecieron y
el chico se quedo solo.
Pero por si ese no era
suficiente motivo de tristeza, el chico, al fallecer sus padres
adoptivos, se quedó sin casa, sin dinero, sin nada para comer....
Pero si eso no era
suficiente....., tenía, además, otro motivo por el que sentirse
triste: el chico tenía una pierna de metal, una pierna que no era de
carne y hueso, una pierna de lata y por eso todo el mundo le llamaba
Patadelata.
Patadelata estaba
desesperado, no tenía nada para comer y su tripa cada día rugía
con más fuerza, parecía un león, aunque él nunca había visto u
oído a ninguno porque nunca había salido de aquel país tan
lejano....
Así que pensó que como
tenía mucha hambre, como nunca había salido de aquel país tan
lejano y como nunca había visto a un león, comenzaría a caminar,
porque aunque tenía una pata de lata era muy buen caminante y se
enfrentaría a todas las aventuras que encontrará en su camino.
Caminó tanto, anduvo
tanto, comió tan poco, solo algunos frutos que encontraba en los
árboles y algunas raíces, que comenzó a tener alucinaciones, o lo
que él pensaba que eran alucinaciones.... porque cuando vio el mar,
cuando vio una playa, pensó que estaba alucinando, que estaba
soñando despierto pero no era así, había caminado tanto que había
llegado al mar...
Pero más aún pensó
que era un sueño, cuando vio, sentada en una roca al lado del mar, a
una hermosa joven que tenía cabeza de damisela y cola de pez..., así
que se acerco a la joven para comprobar si estaba soñando o no y se
dio cuenta de que estaba despierto, pero bien despierto cuando la
joven le habló y le dijo:
“Hola Patadelata,
¿Cómo estás?
Patadelata abrió su
boca, pero nada salió de ella, porque ante la visión de esa joven,
inmediatamente, se había enamorado....
“Hola, yo me llamo
Emma, soy una sirena y te estaba esperando...”
“Me, me, me me estabas
esperando?”
“Si, dijo Emma, te
estaba esperando porque yo, además de ser sirena, también tengo
poderes mágicos y sabía que llegarías hasta el mar, en busca de
aventuras y algo de comer”
“Si, así es, dijo
Patadelata, estoy hambriento, y además no tengo dinero, ni casa, ni
familia, estoy muy solo y triste”
“Tal y como imaginaba,
dijo Emma la Sirena, pues te propongo un trato”
“¿Cual trato?”,
dijo Paradelata
“Te propongo que te
hagas pirata, dentro de una hora vendrá a esta playa una barca, que
podrá llevarte a El Intrépido, el barco pirata más grande de todos
los océanos, en el que podrás ser un pirata, vivir como un pirata y
conseguir los cofres del tesoro que encuentres en las islas desiertas
de los siete mares”
“Tendrás que ser
pirata durante siete años y cuando pasen esos siete años, yo me
casaré contigo”
“¿Te casarás
conmigo?” Patadelata que según pasaban los minutos, estaba cada
vez más enamorado de Emma, la sirena, no daba crédito a lo que
estaban escuchando sus oídos.
“Si, me casaré
contigo, pero con una condición...”
“¿Qué condición?
“Pues que durante esos
siete años no podrás hablar con nadie, no podrás decir ni una
palabra...”
“¿Pero como voy a ser
un pirata, sin decir ni una palabra...?
“Esa será la prueba
de tu amor...”
Y así, sin más, la
sirena desapareció, y dejó a Patadelata con la boca y los ojos más
abiertos que jamás se habían visto en aquella playa.
Tal y como Emma le dijo,
al cabo de un rato, llegó a la playa una barca, con dos piratas a
bordo que le preguntaron si quería hacerse pirata y navegar en El
Intrépido junto con los demás piratas.
Patadelata asintió y
los piratas, viendo que tenía una pata de metal, pensaron que
tampoco hablaba y le ayudaron a subir a su barca y se lo llevaron a
El Intrépido.
Una vez allí, y como
era mucho más joven que el resto de los piratas, le pusieron como
tareas lavar la ropa, limpiar la cubierta del barco y llenar los
vasos de ron de los demás piratas cuando éstos se los hubieran
bebido.
A pesar de todas sus
obligaciones Patadelata era feliz, porque tenía algo, lo más
parecido a una familia que podía imaginar, pero en ocasiones, se lo
pasaba tan bien que le costaba un gran esfuerzo no hablar, no reír,
no decir ni una palabra...
Pero el recuerdo de
Emma, la sirena, le daba fuerzas, los días se hacían tan largos,
era tan difícil no hablar con los piratas...
Lo bueno es que, cada
cierto tiempo, los piratas iban a alguna isla desierta y, no sin
esfuerzo, descifraban un mapa del tesoro y conseguían un cofre,
lleno de monedas de oro, de las cuales, Patadelata, tenía su parte.
Él iba guardando su
parte en un pequeño baúl, con la esperanza de que pronto pasarán
los siete años, pudiese encontrarse con Emma, comprar una casa y ser
felices para siempre, una casa al lado del mar, porque Emma, no lo
olvidemos, era una sirena.
Cuando habían pasado
cuatro años, Patadelata continuaba feliz en el barco pero, cada vez
le era más difícil no hablar, a pesar de que el resto de piratas ya
se había acostumbrado a sus gestos, a que señalase y a que no
hablase, a él le resultaba muy complicado no cantar “jou jou jou
una botella de ron” junto con sus amigos las noches de luna llena.
Pero un día, cuando
estaba limpiando la cubierta del barco, vio que, uno de los piratas,
estaba muy cerca de la popa del barco y se dio cuenta de que, el mar
estaba algo revuelto, y de que podría caerse, con el peligro que
esto suponía, porque el mar estaba lleno de tiburones deseosos de
incarle el diente a un sabroso pirata.
Y así fue, el barco
comenzó a moverse, las olas eran cada vez más altas y Patadelata
hubiese querido avisar a su amigo pirata para que se alejase de la
popa del barco y buscase refugio en su camarote.
Hubiese querido decirle
que tuviese más cuidado y hubiese querido decirle que él le ayudaría
a ponerse a salvo, pero no podía decir nada, no podía, si hablaba
nunca volvería a ver a Emma y la quería tanto...
Mientras Patadelata se
debatía entre esas dudas, las olas se hicieron más grandes y su
amigo cayó al mar y, Patadelata que no podía avisar a los demás
piratas, se tiró al mar para ayudarle, a pesar de que sabía que
había tiburones..., después de mucho nadar con su pata de lata que
no le ayudaba mucho, consiguió sacar a su amigo el pirata que había
caído del barco.
Los demás piratas
acudieron en cuanto se dieron cuenta a ayudarles y le preguntaron a
Patadelata porque no había dicho nada, porque no había gritado,
porque no había avisado...
Patadelata lloró y
lloró pero no contestó, y el resto de piratas que no sabían si
Patadelata, no podía o no quería hablar, le expulsaron del barco en
el que era tan feliz, por considerarlo un traidor.
Así que de nuevo
Patadelata estaba solo, tenía el dinero de los cofres del tesoro
pero no tenía amigos, ni tenía a donde ir, ni tenía a Emma...
Caminó y caminó por la
playa y cuando estuvo muy cansado se paró y comenzó a construirse
una casa con hojas y ramas de palmera, deseando que pasasen pronto
los tres años que le quedaban para ver a Emma, la sirena...
Y así fue, pasaron los
tres años, y Patadelata no habló con nadie, a pesar de que por
allí, pasaban piratas, marineros y demás hombres y mujeres de
mar.... pero un día...., vio que, a lo lejos... un grupo de tortugas
avanzaba por la playa camino del mar... y pensó que a lo mejor, no
sabían que en ese mar había tiburones y que a lo mejor no era el
lugar más seguro para ellas.
Le hubiese gustado
avisarlas pero no podía, lo hacía por Emma y el amor tan grande que
le tenía pero.... no pudo evitarlo y cuando las tortugas casi
tocaban la orilla del mar, Patadelata exclamó: ¡nooooo!,
¡tortugas!!, ¡¡no lo hagáis!!, ¡¡¡es peligroso!!!, siete años
sin hablar, siete años sin pronunciar palabra, su voz salió
fuerte y rotunda, tanto, que las tortugas se pararon en el acto... y
no se metieron en el mar, regresando a sus casas en la playa y a
tomar el sol en sus rocas,
Cuando Patadelata aún no había tenido tiempo de asimilar lo que había pasado, allí, sentada en una de las rocas cercana al
mar, allí, sentada, estaba Emma la Sirena...
Patadelata, se acercó a
ella, y le dijo: “Emma, pensaba que no volvería a verte, he estado
siete años sin hablar, pero ahora, he tenido que hacerlo, unas
tortugas se iban a meter al mar, que está lleno de tiburones, y
tenía que evitarlo...”
Emma, que le miraba si
decir nada, cogió sus manos y le dijo:
“Lo que has hecho
ahora, es un acto de amor más grande que el que has podido hacer
durante estos siete años sin hablar, has salvado a mis hermanas las
tortugas, no has sido egoísta, no has pensado en ti, ni en tus
sentimientos, has pensado solo en salvar a unos animales indefensos
de un peligro que desconocían”
“Así que si quieres,
seré tu esposa”
Y así, aunque el trato
no se había cumplido, Emma la Sirena y Patadelata el Pirata, se
casaron y vivieron felices en la casa junto al mar que pudieron comprar con las monedas de oro de los tesoros encontrados.....
Para
realizar está adaptación he conservado y adaptado los siguientes
elementos:
-El
protagonista masculino: en este caso, nuestro protagonista vive
una situación similar a la del protagonista del cuento original, las
dificultades económicas y la soledad, añadiéndole, además, la
dificultad de que le puede suponer su pierna de metal, pero a la vez
este rasgo le da una personalidad única que además se refleja en su
nombre: Patadelata
-El
personaje mágico: en el cuento original es un demonio, en mi
cuento adaptado es una sirena. Los motivos para este cambio son
varios:
El
demonio tiene una connotación religiosa que no quería incluir en mi
adaptación.
El
demonio puede producir miedo e inquietud, con mi adaptación busco
motivación, alegría, ayuda, sensaciones difíciles de producir con
el personaje de un demonio.
La
sirena no produce miedo sino simpatía, he preferido incluir en mi
adaptación un personaje que no asustase sino que ayudase y apoyase y
a la vez ofreciese un reto basado en la recompensa futura del amor.
Además
el personaje mágico coincide con la protagonista femenina.
-El
periodo durante el cual el protagonista vive su evolución y supera
sus pruebas: siete
años.
-El
reto: en el cuento original, el protagonista se enfrenta al reto
de no lavarse, ni cortarse las uñas ni el pelo, ni estar durante más
de una semana en el mismo lugar durante siete años, para ganar la
apuesta al demonio, poder quedarse con el dinero que había
conseguido con su traje y superar así la vida tan difícil que
llevaba. En mi adaptación el protagonista debe superar el reto de no
hablar para poder conseguir el amor de Emma la sirena y a la vez
vivir con unos piratas en su barco para poder compartir con ellos el
botín de los cofres del tesoro.
-La
estructura del cuento: en el cuento original existe una
introducción, un nudo y un desenlace, igual que en mi adaptación.
Para
realizar mi adaptación me he inspirado en
el libro de Bettelheim, B. (1977). El
psicoanálisis de los cuentos de hadas.
Barcelona: Grijalbo Mondadori. En él el autor nos dice:
“Las
historias con hadas nos ofrecen soluciones, temporales o permanentes
a dificultades apremiantes. Ofrecen a los niños/as dimensiones de su
imaginación que por si solos no podrían alcanzar. Un cuento hadas
simplifica cualquier situación”
Teniendo en cuenta que
en mi adaptación el hada es “sustituida” por una sirena para dar
al cuento el entorno marinero que buscaba.
En
este mismo libro de Bettelheim, el autor, en el capítulo llamado
“Fantasía, superación, huida y alivio”, indica que otro autor,
Tolkien, afirma que los anteriores, fantasía, superación, huida y
alivio, son los aspectos fundamentales de un cuento de hadas, siendo,
para él, el más importante el alivio, el final feliz. Tolkien
indica que este hecho es algo que debemos encontrar en un cuento de
hadas completo.
En
mi adaptación contamos al menos con este aspecto, el final feliz.
Y,
buscando en la documentación complementaria del Bloque 2 encuentro
la tabla “Evolución de los intereses del niño en relación con la
literatura (Francisco Cubells)”:
Etapa
animista 2-6 años: cuentos de hadas sencillos, tendencia a
identificarse con el personaje y un desenlace feliz. Coincidiendo
este aspecto con el que nos indica Tolkien referenciado por
Bettelheim.
Hola Gema,
ResponderEliminarlo primero que quería decirte es que el cuento es muy entretenido, divertido y puede ser un instrumento muy útil para ser utilizado en clase y ayudar a pasar de la fase "pañal" a la fase “orinal". ¡De hecho, pienso que lo utilizaré en clase!
Por otro lado, sinceramente, creo que te has desviado de la tarea que debíamos realizar, ya que tu cuento no refleja una verdadera adaptación del cuento original cuyo objetivo fundamental es deleitar a los niños, despertar su imaginación y emociones, hacer que su mente viaje libremente a través de la magia, sin tener algún objetivo concreto, elemento que se ve claramente reflejado en tu cuento.
Los niños no se deben identificar con el protagonista del cuento (en el tuyo muchos se identificarían), al revés, tienen que mirar al protagonista con admiración y con el deseo de ser como él de "mayores", por ello suele ser un/a joven con características de héroe.
En los cuentos folclóricos suele haber unos "motivos" o elementos que persisten a lo largo del tiempo y que reflejan en parte los deseos, miedos, ilusiones de los seres humanos, por ejemplo: el viaje, la fuga, los deseos de encontrar el amor o ser ricos, el malvado, la presencia de objetos mágicos, de animales que hablan, las hadas... sí que es cierto que has mantenido la idea del hada que ayuda al protagonista pero, desde mi punto de vista, faltan muchos de estos elementos característicos. Además que tu cuento es claramente actual, cuando los cuentos folclóricos deberían ser a-temporales, no hay un tiempo definido de referencia (aunque la tendencia general es que sean ambientados en el pasado, pero no tienen por qué), son historias fantásticas para siempre.
Espero, de verdad haberte ayudado un poco, dándote mi modesta opinión.
Un abrazo, Elisa
Como leí la versión anterior, entiendo perfectamente tu comentario, Elisa. Es excelente y demuestra que has entendido perfectamente el sentido de este bloque.
EliminarHola Gema,
ResponderEliminarYo he leído tu cuento y he disfrutado con él, en sí mismo. La historia que cuentas es amena y creo que está bien enfocada para niños de 4-5 años.
Pero me parece que la historia, las imágenes y el lenguaje que utilizas son más de un cuento moderno que de un cuento folclórico, o quizás sea un cuento maravilloso pero moderno. No me ha remitido al mundo de los cuentos folclóricos de la tradición popular como Piel de Oso.
Y también me da la sensación de que tu historia está demasiado alejada de la historia original como para poderse considerar una adaptación. Más bien me ha parecido una versión libre con algunos elementos del cuento original. A ver qué te dice Irune.
Pero el cuento me ha gustado en sí. Un saludo!.
Te digo lo mismo que a Elisa. La versión anterior de Gema era una versión libre con intención paraliteraria.
EliminarHola Gema!
ResponderEliminarMe ha gustado mucho la adaptación que has hecho del cuento "Piel de oso", como le has dado un giro a los personajes y has buscado unos que enganchan mucho a los niños como es el caso del pirata. También has cambiado el diablo por un personaje no tan maligno para los niños, en este caso has utilizado a la sirena.
Me ha sorprendido cómo has cambiado la forma en la que pasan esos 7 años el protagonista principal, lo cual hace que los niños vean a un pirata que ayuda a los demás y no a un personaje que lucha por el oro.
Pero por otro lado, me falta el tercer personaje que hay en el cuento original, que en este caso sería una pirata de la que se enamorara el pirata. Ya que así si que mantendrías los tres principales personajes del cuento principal.
Por lo demás me ha gustado mucho, porque es un cuento moderno, que en este caso creo que no pasa nada porque así los niños lo ven más cercano a ellos.
Aunque siempre queda que Irune de su valoración y quizás para ella el cuento esté muy bien adaptado.
Saludos, Rut
Mmmmm.... como cuento de autora (Gema) inspirado en una historia folclórica, era bueno, pero no era una adaptación ni respetaba los elementos fundamentales del folclore.
EliminarLa adaptación final, aunque es un poco libre, respeta todos los motivos y aspectos del folclore. Un gran trabajo, enhorabuena.
ResponderEliminarMuchísimas gracias Irune!!!! que alegría!!! En contestación a mis compañeras, aclaro como fue la situación: escribí en inicio un cuento, que aunque a Irune le pareció bien, me indicó, de forma muy acertada, que había escrito un cuento paraliterario y no es lo que se nos pedía en esta actividad.
ResponderEliminarHe vuelto a escribir el cuento intentando darle a la adaptación la esencia de los cuentos tradicionales y parece ser que lo he conseguido!
Muchas gracias a todas por vuestras aportaciones, estoy aprendiendo mucho pero ciertamente me ha costado cogerle "el punto" a la actividad.
Un saludo a todas!
Gema
Gema, ¡Me encanta esta nueva adaptación!
ResponderEliminarGenial, Elisa, muchas gracias!
EliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarMe ha resultado después de la lectura una maravillosa y entretenida historia.La adaptación final que has realizado me ha encantado; en mi opinión estoy de acuerdo contigo que la actividad de la adaptación del cuento cuesta cogerle el "punto" pero al final lo has conseguido y me ha gustado mucho; sobre todo los personajes que me han parecido súper originales para narrar un cuento y más despertando emociones,destacando la ambientación que has conseguido y creado con tu historia basándote en los cuentos folclóricos.
ResponderEliminarMe ha gustado mucho y me parece genial!!!
Hola Gema, lo primero decirte que me ha encantado tu cuento, los cuentos de piratas y sirenas siempre han sido mis favoritos de pequeña, y creo que es un tema que engatusa mucho a los niños y del que disfrutan! Por un lado, me gusta que hayas cambiado al demonio por un personaje "positivo" que no da miedo y que también le propone un reto al protagonista masculino, sin ser tan grotesco como en el cuento original, pero por el otro pienso que en parte puede perder su esencia, o lo que se pretendía con esta actividad, pero simplemente por eso. Porque por lo demás me encanta y me ha enganchado la historia y he visto perfectamente en mi cabeza todo lo que contabas en tu cuento.
ResponderEliminarY por otro lado comentar, que creo que cuando hablan de cuentos de hadas no se refieren literalmente a ese personaje, si no a la temática, que creo que ahí se incluyen pues todos los cuentos "mágicos" de piratas, princesas, sirenas,...
Repetirte que me ha parecido un cuento genial, y que con tu permiso me gustaría utilizarlo para un teatro en mi escuela :) porque lo he visto clarisimo!!
Enhorabuena compi!